sábado, 2 de marzo de 2013

La pregunta correcta

Por tiempo infinito que llegue a pasar, nunca he entendido esa dificultad que siempre has demostrado por hacerme la pregunta correcta... "¿Me dolerá?"... Sí, te va a doler... es obvio... te va a doler, porque esto es tan real, que quema hasta los insolentes vacios; no estamos jugando a un juego... esos juegos acabaron en el momento en que las miradas y las intenciones se convirtieron en actos irrefutables que empezaron a arder lentamente... te dolerá, y lo sabes, tan cierto como el hecho de que las preguntas retóricas nunca son las correctas... las cuestiones que debes plantearte siempre vienen después, nunca antés... el descubrimiento debe ser un acto decidido, el deseo que deriva, una necesidad que bien merece el interrogar tu propio espíritu: "¿Qué voy a hacer cuando empiezo a anhelar esto?", "¿ Qué estoy dispuesta a hacer, cuando lo quiero otra vez?"... interrogantes que llenan tu mente de modo que es todo lo que puedes pensar... de día... de noche... te consume... pero lo hace aún más cuando no eres capaz de expresarlo con razocinio... cuando harías cualquier cosa para conseguirlo de nuevo... "¿Entonces qué?"... entonces, niña ... entonces, eres mía.

lunes, 25 de febrero de 2013

Ángel de sueño

Porque sólo podemos soñar lo que sentimos, la distancia y las circunstancias no nos permiten más. Desbarajustando tus esquemas me colé en tu vida sin quererlo, sin buscarme, sin pensar que alguien pudiera despertar lo que tanto tiempo en tu interior llevaba dormido. Nos perdemos en los deseos, deseo de pertenecerte, deseo de sentir tus besos en mi piel, deseo de restallar tu fusta en mis nalgas y dejar tu marca en ellas, deseo de apoderarte y hacerte dueño de cada uno de mis pensamientos... Como en el romance del sol y la luna... renunciamos antes de empezar... control y autocontrol, evitamos el daño y contenemos esos deseos... inevitables cuando se aceleran y revoluciona los demonios que encienden el deseo... Y así cada día conversamos y cada noche te acompaño a soñar en la cara oculta de la luna... porque sólo allí soy tuya... porque sólo allí soy tu ángel de sueño.

 Letras de, y agradecimientos para: @sumisa_mara.

lunes, 18 de febrero de 2013

¿De quién eres?


Ahora... ahora entraba lenta... despacio... latía en ella y se deslizaba por las paredes de su coño, hasta el fondo de sus entrañas, que apenas podían contener tanto placer... aunque a veces, como esta, como ahora, entrañas y locura van sujetas de la mano... jadeó, suavemente, con ese toque de sonoridad casi inaudible, que promete mucho más de lo iniciado, e inclinó la cabeza hacia atrás, en un gesto con la teatralidad semejante al desmayo... mordí el cuello y la barbilla... tensé las muñecas que se clavaban ferozmente en las correas y gimió, esta vez más descaradamente, cuando me notó entero clavado en ella. Eso es lo que pretendía? Apenas se movía... no disimulé el conocerla tan bien, que estaba seguro que intuía que, observaba su boca... su cuerpo... sus labios tensándose y ansiando, llorando por las comisuras como ojos que lagrimean... apenas se movía... tampoco lo hubiera permitido... y lo que oía, lo que jamás podía llegar a ignorar, era mi respiración sobre ella, apunto de devorarla, persiguiendo esa sonoridad incluso una vez liberada.... sollozó angustiada; estaba desesperada, porque empezaba a comprender, que hoy, el juego, era estirar sus límites... sin embargo, deslicé el pañuelo y recuperó la visión... una visión de la habitación que la rodeaba, una miraba sin apenas expresión, unas manos sujetando su cara, la nariz rozando casi su frente y esa sensación horrible de que todo lo podía controlar hasta decir basta...

- Dulzura, Mírame… ¿de quién eres?

- Suya...

jueves, 23 de agosto de 2012

Poder otorgado

Tus dedos se aferraron al mantel, con un espasmódico gesto, intentando consumir en vano, el ardor que por conveniencia y pudor, te era imposible manifestar con esa voracidad de la que siempre me regalas, una pequeña porción... la bola, golpeaba la parte de atrás de tu clítoris, mecánica pero sábiamente, provocando descargas de placer que iban y venían en impredecible ritmo... tan sábiamente, que hubieras jurado en ese momento, que estaba vivo... tan sábiamente, que no habrías dudado en afirmar entre improperios indecorosos, que en realidad era mi mano, la que estaba disfrutando y estimulando ese coño... que se habría con tal fuerza, susurrándome que lo deseas tanto como yo, y que despues de todo, no estabas tan equivocada... juntaste las rodillas y te estremeciste, perdiendo el sentido de la realidad por un segundo... tortuosa electricidad y devoción... tus pezones, estaban totalmente encendidos marcándose a través de la tela, tensando la blusa sin compasión... extensión, de la misma, que estaba demostrando hoy por tí... leía la carta del menú sin prestarte atención, girando la ruedecilla en ambos sentidos, manejando tus emociones como a un simple pelele... estás mojada?... ya has empapando el forro de la silla?... deseas que lo acabe?... tienes miedo de que alguien pueda olerte?... olerlo... observé la delicia de tus temblores... la súplica arañando en tus ojos... el orgasmo, que como un viejo amigo, se presenta de improviso para no dejarte jamás... tus dedos se aferraron al mantel... y de ella nació mi sonrisa...

jueves, 28 de junio de 2012

Destapa cubriendo

Permite que me olvide de mis sentidos, que no recuerde reacciones ni estímulos.

Y ya limpia de recuerdos, inocente de sensaciones hazme vivir.

Cubre mis sentidos con la sutileza de tus palabras.

Vierte en mi oído el veneno de tu voz, ya que sólo él será el antídoto contra lo vulgar, lo ordinario, lo zafio, lo simple. Deja que cada susurro haga su efecto; el espacio entre dos palabras también es sonido.

Mi cuello se alarga en un tonto intento de encontrar la siguiente. Un seco toque hace que mi cuello se incline, que vuelva a la posición que en principio le has marcado.

Cuanto mas se aleja el sonido mas expectante se torna mi oído. Hasta que desaparece totalmente.

Mi mente se agita y empiezo a recrearte; se desvanece el recuerdo y vuelvo al silencio absoluto. Sin tu acción mi reacción abandona.

El vacío también juega: el temblor de cada músculo empieza a doler.

Al cabo, llenas de olores imposibles mi olfato; así consigues que olvide la normalidad de los jabones, del desodorante, de las colonias inútiles que taparon los de otros cuerpos ridículos que sudaron sobre el mío. 

Acercas cada parte de tu cuerpo a mi nariz, respiro tu olor como si fuera el aire que me hace vivir: tus manos con la humedad de un sexo cualquiera, tu pecho que intuyo perlado de sudor, tu sexo dulce y tibio que huele a ti, las corvas de tus piernas que son cuevas de vida, humedades... cada olor exclusivo y único hace que sonría y llore de placer.
Mi humedad no puede contenerse... Todos los olores desaparecen. La humedad no sale de mi.

Llenas mi boca con tus flujos, purifica con ellos mi lengua, muéstrale a mis labios los movimientos adecuados, conduce la curiosidad de mi lengua, haz el borde de mis dientes suave para recorrer el centro de tu ser... Y, mas allá de sabores, enséñame la inclinación adecuada, el ángulo oportuno a mi garganta.

Haz de mi boca el lugar idóneo, hecho a medida; sujeta mi cabeza en la posición adecuada para que pueda convertirse en tu salón. Y ahí, oculto, te sienta tan mío, como si yo fuera una parte de ti.

Bruscamente abandonas mi boca... perdida tu forma mis labios te buscan... mi lengua se seca de vacío...

La maltratada piel... acostumbrada a heridas y golpes de estúpidos... Recibe un ligero roce: tus labios, se que se fruncen, porque dejan salir tu aliento tibio... Despacio crea ríos, montañas; se eriza. Es el aliento creador de sensaciones inverosímiles.

Paras y, cuando creo que no se volverá a sentir, sigues en otro punto: el cuello, las muñecas, los pezones, las ingles... el tiempo justo hasta que empiezo a relajar mi cuerpo. Entonces desapareces.

Segundos que parecen horas y tu aliento en otra parte de mi piel.

Me destroza que ese sea el ultimo lugar... Cada roce de tu aliento es el primero y el último, ambos a la vez. 

Una pequeña gota de mi flujo resbala... desapareces. Sin luz cualquier sonido alerta el cuerpo, por eso has decidido a dejar la venda hasta el último momento. Te acercas. Despacio abrazas mi cuerpo: una mano en mi cadera derecho la otra en mi pecho izquierdo: - Buena chica, dices bajito.

Tus manos retroceden, suben por mi espalda y deshace uno de los nudos de la venda. Tu cuerpo se separa del mío.

Se que ya puedo retirar la venda. Sola. Un cortinón burdeos delante de mi. En el suelo un vestido. Me visto. Salgo de aquella extraña habitación insonorizada.

En el exterior de edificio una idea surge en mi mente: se que estabas ahí pero fueron los susurros, los olores, los flujos, el aliento y las manos sólo tuyas?

Descubre mis sentidos con la rudeza de tus actos.


Letras de, y agradecimientos para: @laflacadeoviedo.

miércoles, 27 de junio de 2012

A ojos cerrados


Tu distancia, tus siluetas,
se esconden en mi verbo,
en la más febril caricia de mis pechos...

Diagramo tu cuerpo palabra a palabra...

Se ausenta en la dilatación de tus pupilas, 
en las ruinas de las noches... 

Tus pasos definen el peso 
monumental de tu presencia... 

Con los ojos cerrados
despojas el eco de mis pechos 
en mi cama... 

Con el sonido de tus 
ojos en mi memoria... 

En lo profundo, 
allá, en la distancia
esta tu sombra derramada
en la oscuridad de mi alcoba... 

Entre sabanas y deseos....... 


Escrito de y agradecimientos para: @LilitaAll.

jueves, 7 de junio de 2012

Perrita

Mi voz, suave... firme... intenta calmar tu desasosiego... pero no puedes evitar sentir miedo por esa indefensión que tú misma te has buscado... mucho miedo... mis manos... caricias en tu piel, marcando parte de tu silueta... zonas que antes pensabas inofensivas, y que ahora se estremecen con mi sutil contacto... tus sentidos se tambalean en medio de la tormenta... totalmente indefensos... totalmente a mi merced... tu resistencia se resquebraja en pequeños pedazos difíciles de recomponer; ya no sabes lo que temes, ni lo que deseas; pero no me ofrecerás ese triunfo tan fácilmente, manteniendo la resistencia, aunque sea inútil... para mi deleite... mi invasión, apenas traspasa la frontera textil... pequeñas incursiones... bordeando... aumentando ligeramente la zona de piel explorada; Lentamente, sin prisas, gozando de cada gesto y tú, a tú pesar... conmigo... te dejas hacer, aun intentando apartarte, consciente de tu cuerpo como nunca lo has estado. Intentas anticipar cada caricia... evitarlas... disfrutarlas... pero sólo lo consigues a medias, sólo las veces necesarias para empezar a sentirte una adicta... el calor de mi respiración en tu cuello, te traspasa, avivando el fuego que te empieza a consumir y devorar por dentro... muevo las manos, un poco hacia delante... suave... lentamente... descendiendo por la línea de las ingles... aumentas tu resistencia... me recreo... luchas, mientras mantengo un movimiento tan lento. que parece que jamás se evaporará... casi llega, y no sabes lo que pasará luego... no sabes si aún podrás seguir aguantando a un abandono escrito mucho antes, de que esto sucediera... aprietas las piernas, intentando ocultar, intentando esconder, lo más profundo de tu intimidad... te quedan pocas fuerzas, casi agotada por el esfuerzo... las sensaciones... el placer... notas que te coloco algo en el cuello... duro... recio... por un momento te aprieta, luego se adapta a tu carne en un pasajero alivio... algo pesado, olor a cuero... por tu expresión, te das cuenta de que es un collar de... perra... eso es... cerrado en torno a tu cuello... un chasquido metálico, ahora he colocado la traílla; tiro de tí, haciendo que me sigas... estas desorientada... pasan demasiadas cosas, fuera y dentro de tí... oyes una puerta abrirse, al mismo ritmo que lo hace tu voluntad... corriente de aire, sonidos lejanos... intentas volver atrás, asustada, pero no puedes... salimos al rellano... sin poder ver nada y prisionera, estás indefensa, a mi voluntad y deseos... te mantienes erguida, intentando convencerme de tu desafío... retazos de un orgullo que pierdes poco a poco...

lunes, 14 de mayo de 2012

Recipiente


Una acuosa gota de semen quedó expuesta en la punta de mi violáceo glande... temblando ligeramente... una lágrima de placer derramada por y para una boca tan ansiosa como deseosa de complacer mis apetitos... un insulto para alguien cuyo deseo está atado por el mio en múltiples laberintos libidinosos... La cogí por el cabello, enredando mi calor sudoroso entre las sienes de su cabeza, y la conduje a mi verga nuevamente...

 - Todo mi pequeña zorrita.

La punta de su lengua trazó un pequeño y tímido lamentón, llevándosela, extendiendo lo que quedaba de mi sabor por la comisura de sus labios, en un gesto de suplicante perdón, para luego, formar parte de ella como recordatorío, de lo que siempre obtendrá de mí.

 - Así me gusta dulzura... así me gusta...

lunes, 30 de abril de 2012

Niña mala

Recostarte en mis rodillas, boca abajo, con este temblor tan característico de quien sabe que su acto de rebeldía está apunto de morir tan rápido como fue cometido... subir tu ropa por encima de la cintura, hasta quedar colgando tan sumisa, que podría describir perfectamente tu arrepentimiento... comprobar como se humedece tu sexo, con cada azote... la piel blanquecina de tus gluteos tiñéndose del mismo rubor que adorna tu rostro... los suspiros quejosos de tu garganta, eclipsando el seco ruido de la palma de mi mano impactando sobre la piel nacarana... notar como mi miembro va creciendo, debajo tuyo, en proporción a tu falso sufrimiento... su calor... su deseo... sólo separado por una fina capa de tela, latiendo bajo tu vientre... sincronizado a los latidos de tu corazón... abrir tus piernas, con la suave intromisión que me confiere el derecho otorgado... subir mi dedo corazón por tu coño empapado, separando levemente los labios, y esparcir ese rocío, en círculos cada vez más concéntricos, por la ternura de tu orificio anal... para indicarte, para instruirte nuevamente, que eso será lo siguiente que castigaré... sin la compasión requerida.

miércoles, 25 de abril de 2012

Ejemplo de Contrato

Sólo es un ejemplo standard de lo que debería ser un contrato de sumisión y propiedad; lógicamente hay decenas de variantes, tantos, como pactos se puedan llegar a acordar entre el ser dominante y el sumiso. Espero que os pueda servir a los novatos de una y otra tendencia de guía, y dar un toque de atención, a quien siendo veterano, no tenga arreglado un trato por escrito de este tipo:

 En (ciudad), a (día) de (mes) de (año) y, a cuantos efectos procediere, yo (nombre y apellidos de la esclava), declaro:

PRIMERO .- Que libre y voluntariamente asumo la condición de esclavitud, ofreciéndome y entregándome al Sr. (nombre y apellidos del amo), para que por un periodo mínimo de doma de (tiempo), prorrogables de común acuerdo, ejerza su poder y dominio sobre mí en la forma y modo que se especifica y desprende del presente documento.

SEGUNDO .- Esclava y propietario se comprometen mutuamente a guardar la máxima discreción sobre sus relaciones, a no inmiscuirse en sus respectivas vidas privadas y a respetar escrupulosamente los horarios convenidos.

TERCERO .- La suscrita, en su condición de esclava, expresa formalmente por este documento que pertenece por entero a su amo, que este último podrá hacer con la esclava lo que guste sin sobrepasar los límites establecidos y, que cuando sea tratada como esclava deberá tolerar y admitir lo siguiente: a) Soportar el trato vejatorio que su dueño le imponga, al que deberá servir como domestica o criada si se le ordenase. b) Aceptar, si ello complaciera a su amo, ser cedida o compartida con quien su amo ordenase. c) Ceder su cuerpo totalmente con el único fin de procurar placer al amo, al que pertenece en cuerpo y alma. d) Que su cuerpo y su voluntad no le pertenecen, aceptando de forma natural, humillada y abyecta el dominio y las órdenes de su propietario. e) Consentir en ser atada y amordazada para sufrir poco a poco una doma que posibilite, con el transcurso del tiempo, una mejor entrega y placer para su propietario. f) Soportar los insultos y cualquier tipo de humillación privada o pública que se la imponga. g) Admitir y resistir cualquier tipo de castigo o tortura que no produzca lesiones ni deje marcas visibles o aparentes, salvo común acuerdo en algunos casos.

CUARTO .- Queda expresamente prohibido a la esclava: a) Negarse o resistirse al dominio de su amo. b) Hablar sin ser preguntada. c) Contestar, cuando fuera preguntada, sin anteponer o posponer la palabra «amo». d) Oponerse a los deseos de su amo y señor. e) Levantar la vista hacia los ojos de su amo o sostener la mirada. f) Desobedecer cualquier orden de su amo. g) Rechazar aquellos vestidos, prendas u objetos que durante los periodos de sometimiento se le ordenase vestir. h) No satisfacer todo lo especificado en el resto de los apartados. i) Cerrar los labios o las piernas. j) Sentarse sin que la superficie del trasero permanezca en contacto con el asiento sin trabas de ningún tipo. k) Cruzar las piernas, sentarse en algún lugar o utilizar algún objeto sin el permiso de su amo.

QUINTO .- Transcurrido el periodo de doma, si se desease prorrogar el presente contrato de sumisión y propiedad, se redactaría un nuevo documento, pudiendo variar sus condiciones, sin alterar los acuerdos fijados en el presente documento salvo decisión del amo.

SEXTO .- Tal como ha sido especificado en la condición tercera, apartado b), la esclava podrá ser cedida o compartida con cualquier persona. En este caso la sierva o esclava deberá consentir que se la ceda, entregue o comparta con cualquier tercero, sin distinción de sexo, raza o ideología, y recibir sus insultos, burlas, golpes, castigos y vejaciones con las mismas facultades y limitaciones que se reseñan en este documento. En dicho caso, la esclava únicamente podrá exigir a su amo que se la ciña una máscara que cubra su fisonomía con el fin de ocultar su identidad, en caso de que la entrega supusiese un riesgo de ser reconocida, evitando de esta forma posibles indiscreciones.

SÉPTIMO .- Pese a que el estado de esclavitud se asume el día de hoy, finalizada la doma y en caso de que se prorrogara este contrato y/o se practicara el marcado de la sierva, debe entenderse que la misma pasa a un mayor estado y situación de esclavitud. En el caso de que la esclava aceptase ser marcada, debería comprometerse a ser marcada donde su amo desease, preferentemente en la zona del pubis o entre los muslos, con una pequeña señal que facilite su identificación y le recuerde en todo momento su entrega. Dicha marca o señal no superará en ningún caso las dimensiones estrictamente necesarias y se aplicará mediante tatuaje o mediante la impresión directa de un hierro al rojo, en la parte elegida del cuerpo de la esclava, a la que previamente se habrá inmovilizado.

OCTAVO .- El marcado conferiría al propietario la facultad de vender los derechos sobre su sierva a cualquier persona, la cual se subrogará a los mismos, con total independencia de la voluntad de la esclava, quien deberá aceptar, ineludiblemente, tal transmisión, entregándose con presteza y sumisión a su nuevo propietario, que deberá aceptar todas las condiciones de este contrato respecto al trato de la esclava. 

NOVENO .- En el mismo periodo de doma, el propietario impondrá nombre a la esclava, único con el que será llamada y con el que deberá responder durante los periodos de sumisión. Además, el propietario despreciará y humillará constantemente a su sierva, a la que considerará como un animal u objeto de su propiedad y para el que no tendrá más consideración que el respeto escrupuloso del horario convenido y los límites establecidos. Nada, absolutamente, estará prohibido al propietario, que podrá escupir, orinar y defecar sobre la esclava, gobernarla a golpes y patadas e insultarla y vejarla privadamente sin limitación alguna, sometiéndola a toda clase de humillaciones y castigos.

DÉCIMO .- La esclava, salvo orden en contra, deberá aceptar: a) Cualquier orden, humillación. vejación o castigo que su amo le imponga, siempre que no se viole el presente documento. b) Estar completamente desnuda en interiores. c) Por la calle, vestidos amplios, sueltos y ligeramente abiertos. Ocasionalmente puede llevar medias y liguero, pero jamás pantys ni pantalones. Por supuesto ningún tipo de ropa interior. Levemente maquillada y perfumes suaves, con los ojos dirigidos al suelo y una permanente expresión de disponibilidad, sin un mal gesto y siempre accesible. d) Nada le pertenece. El dolor es su única compañía. Tomará el hábito de dar placer y asumirá la entrega, con total abandono de si misma. e) Sufrirá una sucesiva despersonalización erótica, no siendo más que un objeto o animal al servicio de su amo. f) Permanecerá permanentemente con las piernas y axilas afeitadas.

UNDÉCIMO .- La esclava deberá aceptar todas las torturas o castigos que estén relacionados con el siguiente plan de doma: a) Depilación genital completa y posterior rociado con alcohol o colonia. b) Exhibición semidesnuda y provocativa en lugares públicos donde no pueda ser fácilmente reconocida. c) Flagelación marcando pechos, nalgas, espalda, pubis, parte interior de los muslos y planta de pies y manos. d) Inmovilización por ataduras y privación de vista, oído y habla con capucha. e) Humillación en sitios corrientes como portales, W.C., cines o incluso en plena naturaleza. f) Aprisionamiento de pezones, labios vaginales y clítoris. Pinzas y pellizcos. g) Sodomización e introducción de objetos con brusquedad en vagina, ano, etc. h) Suspensión con cadena o soga por los pies, brazos, en aspa, sobre muebles, atada a columnas o árboles, etc. i) Todo tipo de ataduras y bondage. j) Aplicación de hielo y quemadura con cera líquida entre muslos, pechos, ano y espalda. k) Inserción semifija de objetos molestos para uso cotidiano y vejatorio. Alfileres y consoladores, anillas, etc. l) Cinturón de castidad. m) Enemas, lluvia dorada, beso negro, uso como W.C., etc. n) Collar de perro permanente con candado, recogiendo todo a cuatro patas y haciendo las necesidades delante del amo y terceras personas.

DUODÉCIMO .- En prueba de conformidad, amo y esclava firman y suscriben el presente documento, por medio del cual la esclava reconoce que pertenece enteramente a su amo y este último la acepta como sierva y esclava. En (ciudad), a (fecha del encabezamiento).

Firma del amo y Firma de la esclava.