martes, 2 de agosto de 2011

Intima


Con los dedos, acaricio sus labios, los aprieto suavemente y masajeo, y mi dedo medio busca su centro, juego con su calor, tiento su rajita... apenas rozo su clítoris... se estremece entre mis brazos y su piel se pone de gallina a pesar del calor reinante. Continuo acariciando mientras te apercibes que sonrío, pero esta vez, es una sonrisa pícara... caliente...  mi dedo empieza a hacer círculos en su botoncito, muy suaves y lentos. Las piernas dan pequeños espasmos y amenazan con no sostenerla... su sexo rebosa humedad y el placer la hace sonreír y temblar...

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