miércoles, 21 de diciembre de 2011

Baila para mí

No pudiste evitarlo, gimiste de placer; tus ansias de perra en celo te volvían a traicionar una vez más... chupaba tu lengua... mordía tus labios... te embestía respirando con fuerza inusitada sobre tí... solté tus muñecas del cabecero de ese lecho, hoy desconocido para los dos, con una mano y de un movimiento te levanté hacía mí... Sentado te coloqué, pegandote a mi ser, queriéndote fusionar para siempre, y sujetando con fuerza tu cintura vuelvo a hundirme en ese coñito, recibiéndome apremiante y abierto... te mantengo quieta... nuestras lenguas vuelven a danzar... hago levantarte y bombear sobre mí...

- Baila dulce niña- Te ordeno en un susurro que resuena a fuego, entre los quejidos de placer de la loba poseida.

Oírte gemir sobre mí... notar tus caderas balancearse al ritmo de mis embestidas... tu melena ocultando el rostro desfigurado por la lascivia sinuosa y maldecida... tus pechos meciéndose, atrapados por el influjo de mis labios... un golpe de placer invadió tu espalda, subió por tu columna y perforó tu cerebro al mismo tiempo que tiraba de tu cuello pegando tu pecho al mio...

- Vamos, mi putita- mi voz, profunda y ronca, hace que las orbitas de tus ojos amenacen con estallar entre temblores incontrolados del deseo apunto de ser satisfecho- Eso es… así… no dejes de moverte... baila para mí

2 comentarios:

Maxxus dijo...

bieeeeeen bieeeeeeen!!1 interesaaaanchi! ;)

VESTA dijo...

Que no pare de danzar... que el baile de la pasión roce lo inhumano...
Gran intensidad