domingo, 25 de diciembre de 2011

El Arte de contar Cuentos. Velas henchidas de lágrimas.


El capitán del barco miro a la mujer de arriba a abajo. El viaje
habia merecido la pena, pero esperaba una respuesta de ella:

"Si subes a ese barco, volveras a llevar un collar"- dijo mirando
los oscuros ojos de la chica.

Ella temblo otra vez. La pasarela se extendia a ella, como un corto
camino hacia la esclavitud. Al otro lado de la pasarela, sabia que
le esperaba su antigua vida. Esa vida de la que fue excluida cuando
su Amo asi lo decidió, sin recibir nunca demasiadas explicaciones.
Ella tampoco las pidio. Si su Amo ya no la deseaba, que podia hacer ?
El jamas la habia abandonado, ni aun cuando le nego el collar.
Siempre se mantuvo en contacto con ella. Ella tuvo que intentar
olvidarlo, quiso olvidarlo, pues el dolor de no sentirse importante
para el, la devoraba como una bestia cruel, desde dentro. Tuvo que
aprender a vivir sin la calidez de su collar. Tuvo que aprender a
despertar en libertad, y a sufrirla a veces. Ahora...era deseada por
muchos, y ella lo sabia. Pero, sus deseos eran privados. Nadie
conocia bien que huecos trataba de llenar, ni de que. Volvio a mirar
la pasarela, con un extraño sentimiento al cual no supo poner
nombre. Por que ahora ? Por que fui abandonada...? Ahora no soy la
misma, fui excluida de el...

El capitán del barco, observaba a la mujer temblar. Encogiendo los
hombros, le dijo que las respuestas estaban al otro lado. Pero que
el tenia orden de partir en el ocaso. Viajarian toda la noche hasta
su destino, con o sin ella.

Desde la balconada de sus aposentos, la muchacha miraba el barco
fondeado en el puerto. La actividad de los marinos, que lo
aprovisionaban, las esclavas que en hilera, caminaban hacia otros
barcos, donde serian llevadas a lejanas tierras. Sentia cosas
inexplicables que la hacian llorar en ese momento. Sus lagrimas
pugnaban por deslizarse mejilla abajo, hasta caer, mojando sus
desnudos pies. Vio entre lagrimas como el barco desplegaba sus
velas. Vio entre lagrimas, como estas, se henchian...

Texto de Master Sumun.

1 comentario:

Atargata dijo...

Qué emocionante viaje Satyro. He sentido una punzadita en el estómago.