lunes, 30 de abril de 2012

Niña mala

Recostarte en mis rodillas, boca abajo, con este temblor tan característico de quien sabe que su acto de rebeldía está apunto de morir tan rápido como fue cometido... subir tu ropa por encima de la cintura, hasta quedar colgando tan sumisa, que podría describir perfectamente tu arrepentimiento... comprobar como se humedece tu sexo, con cada azote... la piel blanquecina de tus gluteos tiñéndose del mismo rubor que adorna tu rostro... los suspiros quejosos de tu garganta, eclipsando el seco ruido de la palma de mi mano impactando sobre la piel nacarana... notar como mi miembro va creciendo, debajo tuyo, en proporción a tu falso sufrimiento... su calor... su deseo... sólo separado por una fina capa de tela, latiendo bajo tu vientre... sincronizado a los latidos de tu corazón... abrir tus piernas, con la suave intromisión que me confiere el derecho otorgado... subir mi dedo corazón por tu coño empapado, separando levemente los labios, y esparcir ese rocío, en círculos cada vez más concéntricos, por la ternura de tu orificio anal... para indicarte, para instruirte nuevamente, que eso será lo siguiente que castigaré... sin la compasión requerida.

miércoles, 25 de abril de 2012

Ejemplo de Contrato

Sólo es un ejemplo standard de lo que debería ser un contrato de sumisión y propiedad; lógicamente hay decenas de variantes, tantos, como pactos se puedan llegar a acordar entre el ser dominante y el sumiso. Espero que os pueda servir a los novatos de una y otra tendencia de guía, y dar un toque de atención, a quien siendo veterano, no tenga arreglado un trato por escrito de este tipo:

 En (ciudad), a (día) de (mes) de (año) y, a cuantos efectos procediere, yo (nombre y apellidos de la esclava), declaro:

PRIMERO .- Que libre y voluntariamente asumo la condición de esclavitud, ofreciéndome y entregándome al Sr. (nombre y apellidos del amo), para que por un periodo mínimo de doma de (tiempo), prorrogables de común acuerdo, ejerza su poder y dominio sobre mí en la forma y modo que se especifica y desprende del presente documento.

SEGUNDO .- Esclava y propietario se comprometen mutuamente a guardar la máxima discreción sobre sus relaciones, a no inmiscuirse en sus respectivas vidas privadas y a respetar escrupulosamente los horarios convenidos.

TERCERO .- La suscrita, en su condición de esclava, expresa formalmente por este documento que pertenece por entero a su amo, que este último podrá hacer con la esclava lo que guste sin sobrepasar los límites establecidos y, que cuando sea tratada como esclava deberá tolerar y admitir lo siguiente: a) Soportar el trato vejatorio que su dueño le imponga, al que deberá servir como domestica o criada si se le ordenase. b) Aceptar, si ello complaciera a su amo, ser cedida o compartida con quien su amo ordenase. c) Ceder su cuerpo totalmente con el único fin de procurar placer al amo, al que pertenece en cuerpo y alma. d) Que su cuerpo y su voluntad no le pertenecen, aceptando de forma natural, humillada y abyecta el dominio y las órdenes de su propietario. e) Consentir en ser atada y amordazada para sufrir poco a poco una doma que posibilite, con el transcurso del tiempo, una mejor entrega y placer para su propietario. f) Soportar los insultos y cualquier tipo de humillación privada o pública que se la imponga. g) Admitir y resistir cualquier tipo de castigo o tortura que no produzca lesiones ni deje marcas visibles o aparentes, salvo común acuerdo en algunos casos.

CUARTO .- Queda expresamente prohibido a la esclava: a) Negarse o resistirse al dominio de su amo. b) Hablar sin ser preguntada. c) Contestar, cuando fuera preguntada, sin anteponer o posponer la palabra «amo». d) Oponerse a los deseos de su amo y señor. e) Levantar la vista hacia los ojos de su amo o sostener la mirada. f) Desobedecer cualquier orden de su amo. g) Rechazar aquellos vestidos, prendas u objetos que durante los periodos de sometimiento se le ordenase vestir. h) No satisfacer todo lo especificado en el resto de los apartados. i) Cerrar los labios o las piernas. j) Sentarse sin que la superficie del trasero permanezca en contacto con el asiento sin trabas de ningún tipo. k) Cruzar las piernas, sentarse en algún lugar o utilizar algún objeto sin el permiso de su amo.

QUINTO .- Transcurrido el periodo de doma, si se desease prorrogar el presente contrato de sumisión y propiedad, se redactaría un nuevo documento, pudiendo variar sus condiciones, sin alterar los acuerdos fijados en el presente documento salvo decisión del amo.

SEXTO .- Tal como ha sido especificado en la condición tercera, apartado b), la esclava podrá ser cedida o compartida con cualquier persona. En este caso la sierva o esclava deberá consentir que se la ceda, entregue o comparta con cualquier tercero, sin distinción de sexo, raza o ideología, y recibir sus insultos, burlas, golpes, castigos y vejaciones con las mismas facultades y limitaciones que se reseñan en este documento. En dicho caso, la esclava únicamente podrá exigir a su amo que se la ciña una máscara que cubra su fisonomía con el fin de ocultar su identidad, en caso de que la entrega supusiese un riesgo de ser reconocida, evitando de esta forma posibles indiscreciones.

SÉPTIMO .- Pese a que el estado de esclavitud se asume el día de hoy, finalizada la doma y en caso de que se prorrogara este contrato y/o se practicara el marcado de la sierva, debe entenderse que la misma pasa a un mayor estado y situación de esclavitud. En el caso de que la esclava aceptase ser marcada, debería comprometerse a ser marcada donde su amo desease, preferentemente en la zona del pubis o entre los muslos, con una pequeña señal que facilite su identificación y le recuerde en todo momento su entrega. Dicha marca o señal no superará en ningún caso las dimensiones estrictamente necesarias y se aplicará mediante tatuaje o mediante la impresión directa de un hierro al rojo, en la parte elegida del cuerpo de la esclava, a la que previamente se habrá inmovilizado.

OCTAVO .- El marcado conferiría al propietario la facultad de vender los derechos sobre su sierva a cualquier persona, la cual se subrogará a los mismos, con total independencia de la voluntad de la esclava, quien deberá aceptar, ineludiblemente, tal transmisión, entregándose con presteza y sumisión a su nuevo propietario, que deberá aceptar todas las condiciones de este contrato respecto al trato de la esclava. 

NOVENO .- En el mismo periodo de doma, el propietario impondrá nombre a la esclava, único con el que será llamada y con el que deberá responder durante los periodos de sumisión. Además, el propietario despreciará y humillará constantemente a su sierva, a la que considerará como un animal u objeto de su propiedad y para el que no tendrá más consideración que el respeto escrupuloso del horario convenido y los límites establecidos. Nada, absolutamente, estará prohibido al propietario, que podrá escupir, orinar y defecar sobre la esclava, gobernarla a golpes y patadas e insultarla y vejarla privadamente sin limitación alguna, sometiéndola a toda clase de humillaciones y castigos.

DÉCIMO .- La esclava, salvo orden en contra, deberá aceptar: a) Cualquier orden, humillación. vejación o castigo que su amo le imponga, siempre que no se viole el presente documento. b) Estar completamente desnuda en interiores. c) Por la calle, vestidos amplios, sueltos y ligeramente abiertos. Ocasionalmente puede llevar medias y liguero, pero jamás pantys ni pantalones. Por supuesto ningún tipo de ropa interior. Levemente maquillada y perfumes suaves, con los ojos dirigidos al suelo y una permanente expresión de disponibilidad, sin un mal gesto y siempre accesible. d) Nada le pertenece. El dolor es su única compañía. Tomará el hábito de dar placer y asumirá la entrega, con total abandono de si misma. e) Sufrirá una sucesiva despersonalización erótica, no siendo más que un objeto o animal al servicio de su amo. f) Permanecerá permanentemente con las piernas y axilas afeitadas.

UNDÉCIMO .- La esclava deberá aceptar todas las torturas o castigos que estén relacionados con el siguiente plan de doma: a) Depilación genital completa y posterior rociado con alcohol o colonia. b) Exhibición semidesnuda y provocativa en lugares públicos donde no pueda ser fácilmente reconocida. c) Flagelación marcando pechos, nalgas, espalda, pubis, parte interior de los muslos y planta de pies y manos. d) Inmovilización por ataduras y privación de vista, oído y habla con capucha. e) Humillación en sitios corrientes como portales, W.C., cines o incluso en plena naturaleza. f) Aprisionamiento de pezones, labios vaginales y clítoris. Pinzas y pellizcos. g) Sodomización e introducción de objetos con brusquedad en vagina, ano, etc. h) Suspensión con cadena o soga por los pies, brazos, en aspa, sobre muebles, atada a columnas o árboles, etc. i) Todo tipo de ataduras y bondage. j) Aplicación de hielo y quemadura con cera líquida entre muslos, pechos, ano y espalda. k) Inserción semifija de objetos molestos para uso cotidiano y vejatorio. Alfileres y consoladores, anillas, etc. l) Cinturón de castidad. m) Enemas, lluvia dorada, beso negro, uso como W.C., etc. n) Collar de perro permanente con candado, recogiendo todo a cuatro patas y haciendo las necesidades delante del amo y terceras personas.

DUODÉCIMO .- En prueba de conformidad, amo y esclava firman y suscriben el presente documento, por medio del cual la esclava reconoce que pertenece enteramente a su amo y este último la acepta como sierva y esclava. En (ciudad), a (fecha del encabezamiento).

Firma del amo y Firma de la esclava.

viernes, 13 de abril de 2012

Pequeños juegos

Una eternidad de placeres sin fin... exhausta y saciada... ella seguía sintiendo el olor de su excitación envolviéndolo todo... horrorizada y profundamente avergonzada... sentimientos confusos que pugnaban por vencer sin conseguirlo... el éxtasis sentido. Su cuerpo había sido tocado como un instrumento musical perfectamente afinado. Mi lengua había utilizado su palpitante clítoris como a un violín interpretando una hermosa pieza para el público más exigente. Recordó... con excitación... esa pasión que la invadió... que transformó a una mujer moderna e inteligente en un animal que se retorcía y gemía sin control ni tapujos, suplicando entre oleadas descontroladas un poco más, solo un poco más. La había usado a mi absoluto antojo y ella me había odiado... y me había amado

lunes, 9 de abril de 2012

La entrada

Y un día cedí ante ti, acepte dejar de lado a la niña dulce, mimada y consentida para dar paso a la hembra que tanto deseabas que aflorara en mi e intentar domarla y hacerla tuya.
Fui a tu encuentro, cabeza aun se debatía si debía o no dar ese paso no quería aceptarlo pero la curiosidad de saber que se siente ser dominada ya era insoportable. Imposible no querer ser tu zorrita, tu perrita...
Llegue a tu encuentro, tu sentado en ese trono expectante para ver que tenia yo para ofrecer. Me hiciste una seña para que me acercara, tu primera orden mi primera lección estaba a punto de comenzar... Te dio gusto descubrir que bajo el abrigo solo tenia una diminuta tanga que me cubría, mas te complació ver como fui hacia tu encuentro, gateando como una gatita en celo, deslizándome suavemente, mis caderas oscilando en forma hipnótica de un lado hacia otro.
Descubriste lujuria, deseo, vicio en mi mirada y como mis labios se humedecían y me los mordía mientras me iba acercando.
Gozas porque ganaste el primer round, has logrado tenerme a tus pies obediente y expectante... Esperando que tu me quieras iniciar.

Letras de, y agradecimientos para: @LocuraNecesaria.

martes, 3 de abril de 2012

Follándote mi Virilidad.


Se fue agachando... servidumbre voraz... soltando mi pantalón en un cumulo de arrugas armoniosas... sacó mi verga y empezó a lamerla muy lentamente sin dejar de mirarme a los ojos... ojos que escrutaban el momento con retorcido interés... besó mi pelvis... saboreo el interior de mis muslos... sudor y sexo... la metió entera en la boca y presionó la punta con los labios, rosas pálidos, tal como a mi me gustan... tal como ella sabe que me gustan... a medida que su lengua y sus labios jugaban con mi polla, esta iba aumentando en tamaño cada vez más... latidos incesantes, que se distribuian firmemente entre la carne, que tremula, iba perdiéndose en la garganta de mi zorrita traviesa... era sumamente delicioso ver como movía aquellos labios... maestría adaptada a mis gustos personales... una y otra vez... como me miraba, como sacaba su lengua y jugaba y lamía mis testículos... sonriéndome... disfrutándome