viernes, 13 de abril de 2012

Pequeños juegos

Una eternidad de placeres sin fin... exhausta y saciada... ella seguía sintiendo el olor de su excitación envolviéndolo todo... horrorizada y profundamente avergonzada... sentimientos confusos que pugnaban por vencer sin conseguirlo... el éxtasis sentido. Su cuerpo había sido tocado como un instrumento musical perfectamente afinado. Mi lengua había utilizado su palpitante clítoris como a un violín interpretando una hermosa pieza para el público más exigente. Recordó... con excitación... esa pasión que la invadió... que transformó a una mujer moderna e inteligente en un animal que se retorcía y gemía sin control ni tapujos, suplicando entre oleadas descontroladas un poco más, solo un poco más. La había usado a mi absoluto antojo y ella me había odiado... y me había amado

4 comentarios:

Shang Yue dijo...

sólo se trata de eso, de odiar, de amar, de confundirse del todo

Anónimo dijo...

Se trata de darlo todo y de cogerlo tod...

Lilia.... dijo...

Nadie cómo TU, nadie mejor que TU @ElSatyro.... siempre TUYA
TU Lilia ♥

Lilia.... dijo...

Te amo .... TU Lilia ♥