lunes, 14 de mayo de 2012

Recipiente


Una acuosa gota de semen quedó expuesta en la punta de mi violáceo glande... temblando ligeramente... una lágrima de placer derramada por y para una boca tan ansiosa como deseosa de complacer mis apetitos... un insulto para alguien cuyo deseo está atado por el mio en múltiples laberintos libidinosos... La cogí por el cabello, enredando mi calor sudoroso entre las sienes de su cabeza, y la conduje a mi verga nuevamente...

 - Todo mi pequeña zorrita.

La punta de su lengua trazó un pequeño y tímido lamentón, llevándosela, extendiendo lo que quedaba de mi sabor por la comisura de sus labios, en un gesto de suplicante perdón, para luego, formar parte de ella como recordatorío, de lo que siempre obtendrá de mí.

 - Así me gusta dulzura... así me gusta...